Material Básico para la escalada deportiva Espacio Pachamama Pies de gato Black Diamond

Cómo elegir los pies de gato para principiantes

Elegir tus primeros pies de gato puede marcar la diferencia en tu progreso como escalador. Si estás empezando en rocódromo, te contamos qué debes tener en cuenta: talla, comodidad, tipo de suela y ajuste. Todo lo que necesitas para empezar a escalar con confianza.

Tu primera gran decisión como escalador

Si estás empezando a escalar, elegir tus primeros pies de gato puede generar más dudas de las que esperabas. ¿Deben apretar mucho? ¿Mejor curvados o planos? ¿Compro los que usa la gente más fuerte del rocódromo? La realidad es sencilla: como principiante, no necesitas el modelo más técnico del mercado. Necesitas unos pies de gato que te permitan aprender bien la técnica, apoyar con seguridad y escalar sin dolor. Una mala elección puede hacer que tus sesiones sean incómodas y que te canses antes de tiempo. Una buena elección, en cambio, hará que progreses más rápido y disfrutes más desde el primer día.

En Espacio Pachamama vemos a diario cómo un modelo adecuado marca la diferencia en la experiencia de quienes empiezan. Por eso, en esta guía te explicamos en qué debes fijarte para acertar con tu primer par. En nuestra tienda de Bolas Sport podrán asesorarte y probarte diferentes modelos de pies de gato.

1. Comodidad antes que rendimiento

Existe el mito de que los pies de gato “tienen que doler”. Error. Si eres principiante, lo más importante es que puedas escalar varios pegues seguidos sin estar pensando solo en quitártelos. Busca:

  • Horma neutra (menos curvada).
  • Modelo plano o ligeramente asimétrico.
  • Buena ventilación.
  • Flexibilidad moderada.

Los modelos agresivos están pensados para desplomes y movimientos muy técnicos. Al principio estás aprendiendo a colocar los pies, confiar en las presas y ganar equilibrio. Un modelo cómodo te permitirá centrarte en eso.

2. La talla: ajustados, sí; tortura, no

Este es el punto donde más errores se cometen. Los pies de gato deben quedar ajustados, pero no insoportables. Algunas claves prácticas:

  • Los dedos deben tocar la punta.
  • El talón debe quedar firme, sin moverse al flexionar.
  • No deben quedar bolsas de aire.
  • No deberían producir dolor punzante constante.

Ten en cuenta que muchos modelos ceden un poco con el uso. Si dudas entre dos tallas, pruébalas caminando y apoyando la punta como si estuvieras en una presa pequeña.

3. Velcro o cordones: practicidad contra precisión

Para escalada en rocódromo y nivel principiante, el velcro suele ser la mejor opción: te los quitas fácilmente entre pegues, tiene un ajuste rápido y ofrece más comodidad en sesiones largas. Los cordones permiten un ajuste más fino, pero suelen ser menos prácticos cuando estás empezando y todavía haces muchas pausas.

4. La suela: tu mejor aliada en el muro

La goma es lo que conecta tu cuerpo con la presa. En principiantes, lo ideal es una suela intermedia que te ayude a aprender a apoyar correctamente sin depender solo de la fuerza. Lo ideal sería una suela:

  • Resistente: que aguante roces mientras mejoras técnica.
  • Ni demasiado rígida ni excesivamente blanda: así se va trabajando la musculatura de manera progresiva y podemos evitar molestias articulares.
  • Con buen equilibrio entre sensibilidad y soporte.
Campeonato escolar 2022 de escalada en Espacio Pachamama

5. Errores típicos

En Espacio Pachamama detectamos siempre los mismos fallos al comprar los primeros pies de gato:

  • Elegir una talla demasiado pequeña “porque así escalaré mejor”.
  • Comprar un modelo avanzado solo porque lo lleva alguien fuerte.
  • Priorizar el diseño sobre el ajuste.
  • No probar distintas marcas y hormas.
  • Cada pie es diferente. Lo que le va bien a tu compañero puede no irte bien a ti.


Elegir bien tus pies de gato no es solo una cuestión técnica. Es una cuestión de motivación. Si estás cómodo, escalarás más tiempo. Si escalas más tiempo, progresarás más rápido. En Espacio Pachamama creemos que la escalada es un proceso, no una carrera. Empieza con un modelo que te acompañe en tus primeros pasos y ya tendrás tiempo de evolucionar tu material cuando tu nivel lo pida. Y para eso no hay nada mejor que probar nuestros bautismos en rocódromo o nuestras clases de escalada. ¡Nos vemos en el muro!