Rompiendo techos… y desplomes
El Día Internacional de la Mujer es una fecha para reflexionar, reconocer y seguir construyendo igualdad. En el mundo de la escalada y el alpinismo, las mujeres han tenido que abrirse paso en un deporte históricamente masculinizado, demostrando que la fuerza no entiende de género, sino de pasión, técnica y perseverancia. Como hizo Marie Paradise en 1808, la primera mujer en ascender la montaña más alta de Europa, el Montblanc (4.807 m).
Desde aquel entonces, y hasta las competiciones internacionales de ahora, las mujeres escaladoras han redefinido los límites de lo posible. Así lo demostraron en 1907 creando el primer club femenino de montaña en el mundo, el Ladies Alpine Club; o el ascenso femenino en masa al Gnifetti (4.554 m), en 1960, conocido como De las 100 mujeres.
Referentes que cambiaron la historia de la escalada
Hablar de mujeres escaladoras es hablar de leyendas. Ellas no solo escalan vías, escalan barreras sociales. Como ya hemos dicho, la pionera fue Marie Paradise, a quien le sigue Fanny Woricman, la primera alpinista que conquistó el Himalaya en 1899. Años después, en 1975, fue Junko Tabei quien se encargó de la primera coronación femenina del Everest (8.848 m).
Siguiendo en el siglo XX, una de las más icónicas es Lynn Hill, mujer que revolucionó la escalda libre, tanto masculina como femenina. En 1993 realizó la primera ascensión en libre de “The Nose” en El Capitán, marcando un antes y un después en la escalada mundial.
En el ámbito del alpinismo, en el 2010, la española Edurne Pasaban se convirtió en la primera mujer en subir los 14 ochomiles del planeta, demostrando que la resistencia física y mental no tiene límites.
En la escalada deportiva, la reina de máxima dificultad es Josune Bereziartu, también española, fue la primera en encadenar un 9a/+, grado que durante años fue referencia mundial y se consideraba inalcanzable para las mujeres. Bereziartu abrió la puerta a nuevas generaciones. Actualmente destacan la joven vasca Ainhize Belar y Ana Belén Argudo.
Más recientemente, figuras como Sasha DiGiulian o Janja Garnbret han llevado la escalada femenina a la élite mediática y olímpica, consolidando la presencia de la mujer en la competición internacional. En España, la primera escaladora en competir en unos Juegos Olímpicos (París 2024), fue Leslie Romero, consiguiendo el récord de España en velocidad (6,86 segundos)
Visibilizar a las mujeres en la escalada es clave para generar referentes. Cuando una niña ve a otra mujer encadenando un desplome, compitiendo o guiando una cordada, entiende que ella también puede hacerlo.
La igualdad en el deporte empieza en los espacios cotidianos: en el reparto de oportunidades, en la formación, en el lenguaje y en la representación. El Día de la Mujer no es solo celebración, es compromiso. En el mundo vertical todavía quedan retos: brecha mediática, menos patrocinios, estereotipos persistentes. Pero cada pegada al muro es también un paso hacia el cambio.
Este 8 de marzo queremos rendir homenaje a todas las mujeres que escalan: a las que compiten, a las que entrenan en el rocódromo después del trabajo, a las que descubren la roca por primera vez y a las que vuelven tras una lesión o una pausa vital. Invitamos a todas las mujeres a probar, volver, insistir y conquistar su propia pared. Las mujeres han demostrado que pueden liderar cordadas, abrir vías y transformar el deporte.
Comunidad, empoderamiento y salud
Hoy la escalada es uno de los deportes que más está creciendo, también entre mujeres. En rocódromos y escuelas de escalada vemos cada vez más niñas, jóvenes y adultas descubriendo que el muro no juzga: responde a tu técnica, tu confianza y tu constancia. La escalada femenina no es solo rendimiento. Es comunidad y apoyo. Es aprender a caer y volver a intentarlo.
En un rocódromo como Espacio Pachamama, apostamos por crear un entorno seguro donde cada mujer pueda desarrollar fuerza física, seguridad emocional y autonomía. Porque la escalada mejora la coordinación, la concentración y la autoestima. Y eso trasciende el deporte. La mejor manera de hacerlo es en nuestras escuelas de escalada o en nuestros entrenamientos personalizados.



